Sobre el útero y los partos sin dolor

Ha llegado a mi vida una información increíble… No sé si es verdad o mentira, aun no tuve la alegría de poder probarlo en mi cuerpo. Sólo sé que dentro de mí resonó la idea de que esta información es un tesoro para todas las mujeres y que no puedo hacer menos que compartirlo. En palabras escritas por Wilhelm Reich, un psicólogo brillante del siglo XX, la idea sería más o menos la siguiente:

“La mayoría de los úteros han sido espásticos durante siglos y por eso los nacimientos han sido dolorosos”

Quizás te hayan explicado en el colegio que tienes un órgano en la zona baja del vientre que se llama “útero”, aunque es muy probable que no sea el caso. Lo más común es que la mujer pase por toda su infancia sin saber que lo tiene. Luego llega el momento del primer sangrado y la niña se convierte en señorita, y aun así, son muchas las mujeres que llegan a la edad adulta sin conocer su cuerpo.

De esta manera, no hemos desarrollado un vinculo sano con nuestro útero, ese órgano maravilloso que nos otorga el don de ser madres. ¿Sabes dónde está tu útero? ¿Sabes de que esta hecho? ¿Sabes cómo funciona? Piénsalo un momento… es el órgano más fuerte que tenemos, soporta hasta 12 kilos de peso contra la fuerza de la gravedad y a la vez es tan flexible que permite el crecimiento dentro de tu cuerpo de otro ser vivo y además, como si esto fuera poco, es capaz de abrirse elásticamente para permitir el parto. Y esto es solo la base de su complejísimo funcionamiento… Si realmente paras un momento a pensarlo, es increíble…  

Ahora viene la idea loca, que no tienes por que creer

Los dolores del parto, que los médicos llaman “contracciones” y que para todos es “lo más normal del mundo”, en realidad son síntomas patológicos. Son, nada más ni nada menos, que calambres, causados por el esfuerzo que el cuerpo hace en utilizar de pronto un musculo que ha estado atrofiado por falta de uso durante toda la vida de la mujer (parecido a lo que le pasa a tu pierna cuando haces un sobreesfuerzo y te dan calambres). Así, un parto de una mujer “sana” (vendría a ser una mujer conectada con su cuerpo y su útero) debería ser sin dolor, incluso se ha postulado la idea de que sería una experiencia orgásmica.

Evidentemente esto no se me ocurrió a mí. Hace ya un siglo por lo menos que médicos, psicólogos y especialistas estudian esta hipótesis. Hay mucha información en internet y no era mi idea copiar todos los resultados de los estudios. Les paso un link muy completo, por si quieren chusmear:

 https://sites.google.com/site/casildarodriganez/parto-orgasmico-testimonio-de-mujer-y-explicacion-fisiologica

Esta web es de la misma autora del libro “El asalto al Hades” (imperdible si les interesa el tema, yo lo tengo en pdf, si alguien lo quiere me avisa y se los mando por mail) que se llama Casilda Rodrigáñez.

Otra cosa que les recomiendo mucho si les interesa el tema de la menstruación y como nos han lavado el cerebro sobre el tema, es este documental, llamado “La luna en ti”:

http://www.youtube.com/watch?v=TV9dbdN45e8

Hay mucha información en internet y hay muchos videos en youtube sobre el tema de los “partos orgásmicos” y los “partos naturales”. Las invito a investigar y a redescubrir.

Si todo esto es verdad y resulta que el momento más placentero en la vida sexual de una mujer se ha convertido en el más doloroso, entonces creo que estamos frente a una idea revolucionaria que nos haría abrir los ojos de par en par ante la horrible certeza de nuestra automutilación y la gloriosa perspectiva de volver a reencontrarnos con nuestros cuerpos y, a través de ellos, con la Fuente de todo lo que Es.

Gracias!!

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Aceites esenciales: el alma aromática de las plantas

¿Qué son?

Se le llama aceite esencial a la parte aromática y volátil de la planta, que es extraído mediante destilación o extracción. Son mezclas concentradas de sustancias químicas con muy variada y potente acción terapéutica.

Su función en la Naturaleza es muy importante, ya que protege a la planta ahuyentando a posibles depredadores y, por otra parte, atrae a los insectos que harán posible su reproducción.

Contrariamente a lo que se cree, no se encuentran solo en las flores. Los aceites esenciales de ciertas plantas se encuentran en sus hojas (como en la citronela), en su corteza o madera (como en el sándalo), en la raíz (como en el vetiver), en la resina (como en el benjuí), en la cascara de los frutos (como en el limón) o incluso en todo un árbol (como en el eucaliptus).

¿Cómo se extraen de las plantas?

  • Por extracción: puede ser en frio, con solventes, gracias a la maceración (oleados), entre otros.
  • Por destilación: este método necesita de un instrumental específico, que yo tuve la suerte de probar en casa. Básicamente se pone la planta en agua y se calienta, para que hierva y el agua se evapore. Los principios volátiles y aromáticos de la planta son arrastrados por este vapor de agua. Luego el vapor vuelve a condensar y con el agua condensada se encontrará el aceite esencial que al ser más ligero que el agua, flotará, por lo que será muy fácil separarlos. Abajo hay una foto de mi experimento. Destilé hojas de menta piperina (unos 70 gr) en agua destilada. Al finalizar la destilación se separa el aceite esencial y el agua que queda se llama “hidrolato”, que también puede utilizarse en cosmética natural (así que la guarde también).

¿Para que los usamos los seres humanos?

Los egipcios ya utilizaban loa aceites esenciales para perfumarse, hacer sus cosméticos, para usos medicinales y para preparar a las momias.

Hoy en día, aparte de la evidente función de ser utilizados como materia prima para hacer perfumes (aunque hoy en día las grandes marcas usan mas esencias sintéticas) son también utilizados en Fitoterapia (mas específicamente a su rama llamada “Aromaterapia”). Todos los aceites esenciales son antisépticos en mayor o menor medida, pero además cada uno tiene sus propiedades específicas que actuaran sobre nuestro cuerpo físico y nuestro estado psico-emocional.

Utilizadas en la elaboración de cosméticos naturales aportaran fragancias irresistibles y propiedades terapéuticas muy interesantes.

Es importante saber que su concentración los hace muy irritantes si se usan de manera directa tanto en la piel como por vía interna. Salvo poas excepciones, siempre hay que diluirlos para usarlos.

Algunos consejos a la hora de comprarlos:

Hay muchísimas calidades de aceites esenciales en el mercado. Muchas marcas son de calidad (sobre todo en Europa, donde hay más regulación) y de confianza, pero muchas otras no lo son tanto. Desconfía (o al menos pide más información al vendedor o productor) cuando en la etiqueta del envase (que por cierto tiene que ser oscuro y no transparente, para evitar que se oxide)  del aceite esencial no aparecen los siguientes detalles:

  • Nombre de la especie de la planta: siempre tiene que estar este dato, ya que una planta tiene muchísimas especies que varían en su composición y por lo tanto sus propiedades (por ejemplo, no es lo mismo la lavándula angustifolia que posee propiedades calmantes y sedantes que la lavándula officinalis cuyas propiedades se parecen más a las del romero, carminativa y antiespasmódica del sistema digestivo).
  • Lugar y métodos de cultivo: es muy importante saber el origen de la planta, ya que de la tierra de la que proceda obtendrá sus nutrientes, que pueden variar mucho de un lugar a otro. Además no es lo mismo un aceite esencial extraído de una planta cultivada con métodos “ecológicos” que los que han sido sometidos a agroquímicos. 
  • Parte de la planta usada en la extracción o destilación (flores, hojas, corteza, etc.)
  • El quimiotipo: este término hace referencia al perfil bioquímico de la planta. La altitud, latitud y cantidad de luz solar (entre otras cosas) influencian la composición química de las plantas, por lo que dos especies idénticas pueden tener propiedades muy distintas. 
  • Además, muchos diluyen el aceite esencial en aceites vegetales (como en aceite de almendras), por lo que es muy importante que diga en la etiqueta que es un “aceite esencial (NO “esencia”) 100% puro y natural”.

Algunos aceites esenciales y sus usos:

Por cierto, al final mi destilación no dio el resultado que buscaba porque usé muy poca planta. Sólo logré sacar unas gotitas de aceite esencial. Lo bueno es que ahora tengo hidrolato de menta 😉

La próxima haré más cantidad… ya les contaré como fue…

Gracias!!

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GAIA

Texto extraído del libro “El Asalto al Hades” de la escritora Casilda Rodrigáñez.

“Gaia es el nombre que algunos científicos retomaron del Neolítico para designar a la superficie de la Tierra (el aire, la corteza y los océanos) como ente orgánico, como unidad viva; Gaia incluye todos los procesos vitales interrelacionados que se realizan en la Tierra, y que forman parte de un mismo impulso autopoyético, auto-organizativo y autorregulador. No es que haya seres vivos que ‘pueblan’ la Tierra; es que todos los seres vivos somos una parte de la Tierra viva; somos un momento de los ciclos de Gaia, un remanso de flujo gaiático. Un flujo que no es nada etéreo o sobrenatural, sino un flujo material totalmente identificado.

Esta es la idea central de la llamada ‘hipótesis Gaia’ propuesta por Lovelock y Margulis.

Gaia no es una representación simbólica, ni una diosa, ni la Madre Tierra con mayúscula. Gaia es el nombre de la vida de la superficie de la tierra: porque el conjunto de procesos materiales y vivos que se realizan constituyen una sinergia, un ente vivo autopoyético, es decir, con capacidad y dinámica propia de autoregeneración.

Gaia es materia pura aunque no demasiado dura; eso sí, es materia viva. Pero en absoluto un ente ideal o metafísico.

Gaia está ahí, pero somos incapaces de verla, y por eso cuando se habla de Gaia se piensa en un ente espiritual. La evidencia se oculta, y cuando se intuye algo, se dice que es magia o que son percepciones sobrenaturales.

No la vemos porque la han ocultado, dejándola, una vez más, fuera de la Realidad por el mecanismo de excluirla semánticamente. Y no la vemos porque tampoco tenemos la noción de la sinergia, y no hay una palabra de uso común para representarla: ‘sinergia’ es cuando el todo es algo más que la suma de sus partes. Como nuestro cuerpo es más que la suma de órganos y tejidos, y un órgano es más que la suma de sus células, etc. etc. Esto es evidente. Así que, pese a todo, dos más dos no son cuatro. No se pueden sumar seres vivos. Las matemáticas pertenecen a la Realidad en la que los seres vivos desvitalizados, solidificados y convertidos en identidades y personalidades, se censan y llevan un número de identificación.

Gaia es la sinergia de todos los seres vivos que habitamos la superficie de la tierra, porque entre todo@s hacemos algo que es más y es distinto que la suma de los entes orgánicos que formamos la superficie terrestre, y cada ente orgánico vivo somos parte de esa sinergia, y si no fuéramos parte de esa sinergia no existiríamos. ¡Para que digan que ‘pertenecemos’ a nuestros padres!

Todos los seres vivos estamos asociados formando a Gaia, del mismo modo que todas nuestras células forman nuestro cuerpo humano.

Que algo sumamente complejo funcione sin autoridad y encima para beneficio de todas las partes que lo componen, de manera espontánea, es algo que ni siquiera aparece en las novelas de ciencia-ficción: y sin embargo, así es la vida, y lleva así 3.900 millones de años.

Nada anda suelto, todo está vinculado. Las relaciones entre los seres vivos no son arbitrarias, tienen un sentido vital; se mueven al ritmo de una sinfonía impredecible y armoniosa. Pero no responden a ningún Poder, no ‘trabajan’ para nadie, sólo dejan fluir el impulso vital autopoyético, el deseo, en la criatura humana; es una sinfonía que no ha escrito nadie, pero que todos los seres conocen y sienten: una sinfonía ejecutada por una orquesta sin director.”

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Belleza

¡Buen domingo preciosas almas!

 

 

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Sobre los polémicos antitranspirantes

Hoy me gustaría compartirles información más detallada sobre un producto cosmético que utilizamos a diario y que está generando mucha controversia en algunos sectores: el antitranspirante.

Un poquito de historia:

Nuestro olor corporal y las maneras de taparlo no es algo nuevo. Ha obsesionado a hombres y mujeres desde tiempos muy lejanos. El uso del jabón nació en Babilonia, unos 5000 años atrás, pero parece ser que no fue algo popularmente utilizado hasta el siglo pasado. De hecho, su costo era tan elevado que la mismísima reina Elisabeth I sólo podía permitirse 3 baños con jabón al mes… increíble no? Los antiguos egipcios recomendaban un baño aromático y, tras él, una aplicación de aceites perfumados en las axilas. Elaboraban productos especiales a base de limón y canela. En el Imperio Romano, después de lavarse, se colocaban en las axilas unas almohadillas con sustancias aromáticas. Varios siglos después, a finales del siglo XIX, surgió el desodorante como producto de higiene personal gracias a una mezcla de sulfato de potasio y aluminio. Pero fue tras la segunda guerra mundial cuando su uso se generalizó prácticamente en todos los países occidentales. La marca Odorono fue la que lanzó al mercado el primer desodorante, que al principio se vendía sólo en las farmacias.

Hoy nos encontramos en el lado opuesto de la ecuación. Nos lavamos con jabones abrasivos cada día (incluso más de una vez al día) y usamos productos que no solo alteran nuestros sistemas básicos de depuración y de regulación de la temperatura, sino que además nos intoxican.  

¿Cuál es la causa de nuestro olor corporal?

El sudor es básicamente agua (sin olor) que nuestro cuerpo elimina a través de las axilas sobre todo para regular nuestra temperatura corporal. Lo que genera ese olor tan característico debajo de las axilas son ciertas bacterias que proliferan gracias a la humedad de la zona.

¿Cuál es la diferencia entre un desodorante y un antitranspirante?

Hay muchas diferencias, a pesar de que en general se cree que son casi lo mismo. Sus mismos nombres, sin embargo, ya nos dicen mucho sobre su actividad. El desodorante sencillamente actúa mitigando el olor corporal, ya sea por su contenido en perfumes, en sustancias absorbentes que reducen la humedad de la zona o por su contenido en sustancias antibacterianas. Los antitranspirantes en cambio actuan tapando los poros de nuestras axilas, evitando así que nuestra piel expulse el agua por esa zona.

¿Son seguros los antitranspirantes?

La verdad es que los científicos mismos aun no se ponen de acuerdo sobre este tema. Las investigaciones que se llevaron a cabo hasta ahora resultaron contradictorias. Quizás detrás de la postergación de una respuesta concluyente al respecto se deba a intereses de determinadas industrias. No sé ustedes, pero yo a esta altura prefiero ser precavida e investigar por mi cuenta y, si es posible, evitar todos esos productos que aun se venden pero de los que no se sabe a ciencia cierta todos sus efectos.

Aquí les paso información sobre algunas sustancias que llevan todos los antitranspirantes y algunos desodorantes y que, según lo que investigue, pueden ser peligrosos para nuestra salud:

  • Aluminio: esta sustancia actúa bloqueando las glándulas sebáceas y previniendo así la proliferación de las bacterias. Suele estar en forma de sal de aluminio llamado aluminium chlorohydrate. El “Journal of Clinical Edipemiology” publico un estudio que probaba una relación directa entre el aumento de riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer y el uso de antitranspirantes a base de aluminio. Parece ser que los enfermos de Alzheimer tienen una concentración de aluminio en el cerebro hasta 50% más elevado de lo normal. Además algunos estudios sugieren que los compuestos de aluminio pueden ser absorbidos por la piel y causar efectos parecidos a los del estrógeno (efectos hormonales). Ya que el estrógeno tiene la capacidad de fomentar el crecimiento de las células de cáncer de seno, algunos científicos sugieren que los compuestos de aluminio en los antitranspirantes pueden contribuir a la formación del cáncer de seno.
  • Parabenos: estas sustancias se usan como preservativos en muchísimos productos, no solo cosméticos, sino también alimenticios y farmacéuticos. Se ha demostrado que imitan la actividad del estrógeno en las células del cuerpo, favoreciendo el crecimiento de las células de cáncer de seno. En muchos países, sobre todo en Europa, el uso de los parabenos es cada vez peor visto y las empresas lanzan nuevas líneas que no los contienen. La idea que los parabenos se acumulan en el tejido del seno fue respaldada por un estudio realizado en 2004, el cual encontró parabenos en 18 de las 20 muestras de tumores de seno humanos. Sin embargo, parece ser que este estudio no fue lo suficientemente concluyente.
  • Triclosan: es un producto químico antibacteriano. Su uso es muy controversial ya que hay muchos estudios que demuestran efectos muy perjudiciales para la salud humana y del medio ambiente. Según  investigadores de la Universidad de California en Davis y la Universidad de Colorado, en Estados Unidos dificulta las contracciones musculares a nivel celular, afectando los músculos cardiacos y esqueleticos. En 1998, la Agencia de Proteccion Ambiental de EEUU, estimó que, anualmente, se producen más de 454.000 kilos de triclosán en los Estados Unidos, y que el producto químico es detectable en las vías fluviales, y en organismos acuáticos –desde las algas a los delfines– así como en la orina humana, la sangre, y la leche materna.
  • Propylene glycol: es una sustancia líquida sintética que absorbe agua, o sea, evita la evasión de la humedad. En la industria se utiliza para romper proteínas y estructuras celulares (que es de lo que está hecho todo nuestro organismo, y la piel también). Igual que muchos otros ingredientes en cosmética, su manipulación en las fábricas esta estrictamente reglado, los trabajadores tiene que usar guantes, ropa y gafas protectoras, ya que el PG puede acarrear anormalidades en el cerebro, hígado y riñones. ¿Por qué usamos esto sobre nuestra piel?  Suele estar en un porcentaje bastante alto en los desodorantes en barra.
  • Perfumes: en su origen los perfumes eran elaborados a base de aceites esenciales y otras sustancias naturales. Hoy en día, cerca del 95% de los ingredientes que se usan para hacer fragancias son sintéticos. Cree exponencialmente las alergias a estas fragancias, siendo un 30% de la población sensible a ellas y un 5% alérgicos. Las fragancias pueden agravar el asma, dolores de cabeza, y desencadenar reacciones alérgicas. En 1989 el US National Institute of Occupational Safety and Health evaluó 2,983 fragancias químicas para la salud. Ellos identificaron 884 de ellos como sustancias tóxicas. La Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. encontró que el 100%  de los perfumes contienen tolueno, un tóxico de compuestos orgánicos volátiles (VOC) que pueden tener efectos sobre el desarrollo. Como explica el Doumento de consenso sobre Sensibilidad Química Múltiple (SQM), según un estudio difundido en el “American Journal Public Health” de EE UU, muchos perfumes de uso común y productos habituales de salones de belleza y peluquería contienen doce compuestos químicos desencadenantes de la SQM. Entre los tóxicos más inquietantes destacan algunos almizcles sintéticos y ftalatos. Ambos grupos de compuestos son potenciales alteradores del sistema endocrino, lo que se denomina ‘disruptores endocrinos’.

Los sprays, lo peor…

Este tipo de desodorantes o antitranspirantes hace que los químicos vayan directamente a nuestros pulmones, lo que los hace más peligrosos que otros que nos ponen en contacto con los químicos solo a través de la piel. Entre los componentes que inhalaras puedes encontrar: aerosol propellant, butane, propane e isobutane.

A no desesperar… ¡siempre hay opciones!

Lo primero que te recomiendo que hagas, como siempre, es que leas las etiquetas de los productos que usas habitualmente. Seguramente encontraras estos ingredientes.

Hay en el mercado algunas marcas (Weleda, Dr. Hauschka, por ejemplo) que son bastante confiables, aunque yo de momento no encontré ninguna que me satisficiera al 100%.

Una buena opción es la piedra de alumbre. Esta piedra desodorante ya era conocida por los romanos por sus cualidades cicatrizantes y bactericidas siendo usada por ellos como desodorante. Hoy en día, se ha retomado el uso de la piedra desodorante de alumbre, ya sea en su estado natural o incorporada a desodorantes, puesto que no contiene alcohol, no tiene perfume, no lleva ninguna sustancia química tóxica y además no irrita la piel, no mancha la ropa, no es pegajosa y tiene un efecto duradero a lo largo del día.

Además de usar la piedra de alumbre como desodorante para las axilas o por sus otras cualidades, también se puede usar para después del afeitado, gracias a que calma y ayuda a cicatrizar la piel, para después de la depilación o para controlar el olor de otras zonas del cuerpo como pies, etc.

Otra opción, que es la que yo empecé a usar y que recomiendo, es hacerse uno mismo el desodorante. Es súper divertido y nos aseguramos la pureza del producto final. En internet hay un montón de recetas, solo es cuestión de mirar un poco, investigar, comprar la materia prima y hacerlo! Pronto subiré recetas interesantes…

Pero si decidís seguir usando desodorantes de supermercado, lo más importante es que intentes evitar los sprays, el aluminio y los parabenos. Haciendo ese pequeño cambio, ya estás haciendo mucho!!

Gracias!!

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Tips para elegir cosmética natural de calidad

Hoy me gustaría compartir con todas (y todos) esta información que fui recopilando de diferentes libros, cursos, internet y charlas con amigas y amigos. Espero que les sirva para empezar a tomar conciencia de que es lo que como consumidores les estamos permitiendo (y en cierta forma, exigiendo) a las empresas de cosmética.

Algunas cuestiones básicas sobre la piel:

 La piel (nuestro órgano más grande) es nuestra barrera física entre nuestro cuerpo y el medio que nos rodea.  Ella nos protege de agentes externos, da contención a nuestros órganos, regula nuestra temperatura corporal, entre muchas otras funciones. Es a través de ella que entramos en contacto con las sustancias de los cosméticos que utilizamos, y gracias a su permeabilidad los absorbe y los ingresa a nuestro organismo. Los efectos de estas sustancias pueden ser instantáneos (como en el caso de las cremas humectantes) o tardar meses en percibirse (como en el caso de las cremas anticelulíticas, por ejemplo). Otras sustancias que ingresan en nuestro organismo a través de la piel pueden tener efectos a muy largo plazo (como es el caso del Aluminio de los desodorantes que, acumulado durante largos periodos, puede provocar mutaciones celulares o el caso del uso en embarazadas de las cremas antiacné que tienen como base el ACCUTANE, sustancia que genera malformaciones congénitas).

¿Sabías que…?

Una curiosidad sobre la piel es que tiene un ciclo de nacimiento, crecimiento y muerte que dura unos 28 días. Me parece un dato interesante, ya que dura el mismo tiempo que el ciclo lunar y nuestro ciclo menstrual… ¿Por qué será?

Un poco de historia sobre la cosmética:

En los comienzos, nuestros antepasados utilizaban las plantas para higienizarse y para mantener o recuperar la salud de su piel. Con la llegada de la revolución industrial y el desarrollo de la industria farmacéutica y química, nuestra piel comenzó a ser expuesta a sustancias sintéticas (o sea sustancias obtenidas por procesos mecánicos, electrónicos, o industriales que imitan las sustancias naturales) derivadas sobre todo del petróleo (como las siliconas y las parafinas). Quizás se pregunten porqué, ¿Por qué el hombre cambió las sustancias naturales que durante siglos había utilizado por otras cuyos efectos a largo plazo no conocía? La respuesta es tristemente muy sencilla: los productos derivados del petróleo pueden ser fácilmente y económicamente producidos en masa.

La llamada “cosmética natural” no surgió hasta hace unos 25 años, cuando (por cuestiones de marketing) algunas empresas quisieron diferenciarse de otras, sosteniendo que sus productos eran mejores, porque no eran sintéticos. Pero la verdad es que el término “cosmética natural” nunca fue legalmente regulado lo que, sumado a la desinformación de los consumidores, dio como resultado el llamado “Greenwashing”. Este término es usado para describir la práctica de ciertas compañías, al darle un giro a la presentación de sus productos para hacerlos ver como respetuosos del medio ambiente, cuando en realidad no lo son. Por ejemplo, cuando te venden un producto lleno de conservantes derivados de petróleo y perfumes artificiales como “Bio” o “Eco”. ¡OJO! Que el marketing de un producto diga que es “Bio” no significa que lo sea. Ese es el problema de la falta de regulación. Otro ejemplo es cuando utilizan una imagen bonita de una planta que supuestamente es la base del producto, cuando en realidad solo se ha utilizado su variante sintética.

¿Cómo hacer para poder diferenciar una marca de calidad natural de otra sintética?

La única manera que tenesmos como consumidores para asegurarnos es aprender a leer las etiquetas de los productos. Ya sé que quizás te parezca que te vas a volver loca leyendo tooodas las etiquetas de tooodos tus cosméticos, pero te aseguro que es solo cuestión de práctica. Al final, identificaras las marcas de calidad (que son muy pocas!) con solo echarle un rápido vistazo a los ingredientes. Además, con la falta de regulación que existe y la falta de escrúpulos de ciertas compañías, ¿de verdad te vas a seguir arriesgando?

El INCI (International Nomenclature of Cosmetic Ingredients) es un lenguaje Standard internacional  utilizado para la lista de ingredientes que debe obligatoriamente aparecer sobre el embalaje de los productos. Todos los ingredientes están en ingles, con excepción del nombre de las plantas que están en latín. Aparecen en orden de mayor proporción a menor.

Yo te recomiendo que empieces haciéndote una lista de los ingredientes más peligrosos y que la lleves siempre contigo. Sé que al principio parecerás una loca mirando con detalle todas las botellas de la perfumería o de tu baño, pero confía en mí, en cuanto seas consciente de todas las porquerías que te estás metiendo en el cuerpo, parecer loca será la última de tus preocupaciones. Por favor, no te obsesiones, no te estreses, no culpes a las vendedoras de las perfumerías de querer matarte (yo pase por todo eso y no sirve de nada jeje), usa este conocimiento como una herramienta para llevar una vida más saludable y, con mucha tolerancia y amor, ayudar a otros a hacer lo mismo.

Aquí les paso mi lista, es bastante estricta ya que también contiene algunos ingredientes que no son tóxicos pero sí irritantes, ustedes pueden elegir después de informarse si la harán más flexible (próximamente posteare info detallada de cada uno de estos ingredientes, pero si les interesa pueden ir investigando ustedes):

Algunos sellos que te ayudarán a la hora de elegir cosméticos naturales:

De momento no se ha llegado a un consenso internacional sobre este tipo de sellos, pero es interesante conocerlos. Por otra parte, también es cierto que aplicar uno de estos sellos a los productos es muy costoso, por lo que muchos productores pequeños o artesanos no pueden permitirselos, a pesar de que sus formulaciones son más que recomendables. Además, algunos de estos sellos permiten una pequeña proporción de productos que para mi no son muy recomendables, por lo que lo mejor es saber leer las etiquetas y guiarse por el propio sentido común.

Volviendo a los orígenes:

Creo que es indiscutible el efecto dañino que muchas sustancias de nuestro cosméticos tienen sobre nuestro organismo. Muchas empresas han sacado grandes ganancias de nuestra falta de conocimiento y de investigaciones a largo plazo. Sin embargo, creo que las empresas no son las únicas responsables del actual panorama, ya que ellas producen en base a lo que los consumidores exigen.

Empieza a exigir productos de calidad real y que sean respetuosos con tu salud y la del medio ambiente. Dejemos de consumir aquellos que solo cuidan nuestro bolsillo y que prometen belleza instantánea y juventud eterna. Volvamos a las costumbres de nuestros sabios antepasados, que honraban su cuerpo y el cuerpo de Gaia, que al fin y al cabo, son la misma cosa.

Gracias!!!

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Mujer: reconoce tu ciclo, recupera tu poder

Recuerdo muy bien el día en que me adentré en los misterios de mi ciclo menstrual. Tenía unos 14 años, y, a pesar de que la mayoría de mis amigas ya tenía su regla, para mí fue toda una sorpresa. Hubo mucha curiosidad, mucho miedo, dudas, incomodidad, pero por sobre todas las cosas, recuerdo la sensación de vergüenza. Por alguna razón, sin que nadie me dijera nada, intuí y acepte sin rechistar que mi menstruación era un tema tabú y que debía avergonzarme si me manchaba y los demás lo notaban.

Quizás alguna se sienta identificada con esto que les cuento. De hecho, no sería raro que así fuera, ya que esta idea de “la impureza de nuestra sangre menstrual” está muy arraigada en nuestro inconsciente colectivo. Hace mucho tiempo permitimos, por alguna razón que se me escapa, que nos arrebataran nuestra vida cíclica. Entregamos nuestro poder y dejamos que nos convencieran de que ser mujer es un castigo y un pecado.

Quizás muchas todavía piensen eso, y están en su derecho. Pero, si me lo permiten, me gustaría recomendarles un libro: “Luna roja” de Miranda Gray. Una noche, sentadas en una terraza de Barcelona, una amiga del alma compartió conmigo parte de la sabiduría de este libro. Me dibujo en una servilleta o en un papelito que encontramos esta imagen:

Dentro de mí resonó la idea de que esto era un regalo maravilloso, que encerraba en su sencillez la clave para una vida más plena y feliz para todas las mujeres.

¿Qué significa esta imagen?

Este es el llamado “Ciclo de la luna roja”. En él, utilizando la imagen simbólica de la luna, se muestran las 4 fases generales de nuestro ciclo menstrual. Intentare explicarles resumidamente en qué consiste, pero les recomiendo leer el libro:

1.       Fase de la Luna nueva (arquetipo de “La Bruja”)

Nuestro ciclo comienza el primer día del sangrado, y con esto entramos en la primera fase, simbolizado en la parte inferior de la imagen por la luna nueva.  Esta etapa que suele durar de 3 a 5 dias, es un momento de “muerte” y de introspección, aquí se cierra un ciclo y comienza otro. ¿Se imaginan como cambiaría nuestra visión de esos días si pudiéramos entenderlos como un momento de liberación increíble, donde dejamos atrás todo lo viejo, para darle la bienvenida a lo nuevo? Es en esta fase donde la mujer puede contactar con su parte oscura, fría y receptiva, que muchas negamos. Tenemos el don de morir y renacer cada mes, y no solemos aprovecharlo.

Sería muy apropiado descansar mucho en esta fase, dormir y soñar y meditar. Sin embargo, nuestra sociedad nos exige que vivamos estos días de la misma manera que los otros, lo que provocara mucho cansancio e irritación (¿les suena?).   

2.       Fase de la luna creciente (arquetipo de la “La Virgen”)

La siguiente etapa es la fase del renacer luego de la muerte, aquí el cuerpo de la mujer comienza a prepararse para gestar un nuevo ovulo. Es una etapa dinámica y radiante, ya que este es el momento en el que la mujer se libera de su ciclo procreativo y se centra solo en su propio ser. Solemos sentir confianza en nosotras y necesidad de sociabilizar. La concentración y la ambición se vuelven más fuertes, por lo que es en esta etapa del ciclo donde la mujer puede centrarse más en su trabajo. La sexualidad en esta etapa suele ser fresca y juguetona. Algunas mujeres se estancan en esta etapa e intentan (antinaturalmente) vivir de forma lineal (o sea, constante) bajo esta energía. Lo que da como resultado a una mujer hipersociable, hipertrabajadora, desconectada de su lado más maternal y empático, y también de su lado oscuro, del que huye constantemente.

3.       Fase de la luna llena (arquetipo de “La Madre”)

Esta fase comienza cerca de la ovulación, por lo que su energía estará más en consonancia con la abnegación y el cuidado de otros, ambos relacionados con la maternidad. Suele haber menos interés por ella misma y, en cambio, muestra más necesidad de asumir responsabilidades y de “alimentar” proyectos e ideas que ya existen. La sexualidad de la mujer en esta etapa suele manifestarse como una experiencia de amor profundo y el deseo de compartir. Si presta atención, puede que note también que en esta etapa la gente busca mas su ayuda y su apoyo.

Una mujer que se estanca en esta fase de su ciclo tendrá muchísimos problemas para decir que no, y fácilmente caerá en la trampa de convertirse en un “felpudo humano” para que no perder el amor de sus seres queridos.

4. Fase de la luna menguante (La Hechicera)

En esta etapa, el óvulo ya ha sido liberado y no ha sido fecundado. Comienza entonces en las mujeres una necesidad de profundizar en el lado más interno de su ser. Esta es una etapa de gran creatividad, donde se puede aprovechar la energía que la mujer acumula  cada mes para crear una nueva vida en su vientre, para hacer arte o explorar otros tipos de expresión creativa. Suele disminuir su capacidad de concentración y su tolerancia ante lo mundano, pero crece su intuición y su capacidad para soñar.

Esta etapa es la que más comúnmente suele dar “problemas”, ya que aquí la mujer se enfrenta con la idea inconsciente de no haber sido fertilizada y con la idea consciente de que se avecina el momento del sangrado (el momento “sucio” del ciclo). Por lo tanto, no es de extrañar que el síndrome premenstrual sea algo tan típico hoy en día. La resistencia que se vive dentro de cada mujer en esta fase es muy grande, y suele traer alteraciones como hinchazón, dolores, irritabilidad, emocionalidad, et.

Y entonces el ciclo vuelve a empezar, solo que esta vez ya nos conocemos un poco mejor, y la próxima un poco más… hasta que nos convertimos en expertas de nosotras mismas 😉

¿Por qué nuestro ciclo menstrual es tan importante? ¿Por qué radica en él nuestro poder?

Los ciclos Universales son el ritmo de la Vida misma. Todo en nuestro Mundo, en nuestra Galaxia, incluso en nuestro Universo tiene Ciclos. Todos ellos son sagrados, porque de ellos depende nuestra vida. ¿Qué pasaría si la Tierra dejara de girar alrededor del Sol? ¿Y si el agua dejara de evaporarse? ¿Qué pasaría si nuestros cuerpos sin vida dejaran de descomponerse? ¿Qué pasaría si dejáramos de morirnos?

Dentro de cada mujer se manifiesta uno de estos Ciclos Sagrados, sin el cual no podríamos ser madres. ¿Puedes sentir dentro de ti ese poder? ¿Eres consciente de que eres una creadora de vida en potencia? Y no me refiero sólo a hijos de carne y hueso. Dentro de ti existe una fuente infinita de “creatividad”, que no es más ni menos que la capacidad de “crear”. Atrévete a explorar esa parte de ti, y te sorprenderás.

¿Cómo puedes hacer para volver a conectarte con tu ciclo sagrado?

 Una idea que saqué del libro fue hacer un diario. En él escribía como me sentía cada día, física, mental y emocionalmente e incluso que había soñado esa noche. Es súper útil para comenzar a reconocer la ciclicidad de nuestros estados. De pronto pude darme cuenta de que todos los días 1 de mi ciclo me sentía de una determinada manera físicamente, o que los días 7 y 8 de mi ciclo solía soñar mucho, o que me siento muy vulnerable emocionalmente tal y cual día. Estos datos ayudan mucho a entendernos y a volver a conectarnos con nosotras mismas. Podemos dejar de juzgarnos y dejar de sentirnos unas histéricas porque comprendemos como la fase de nuestro ciclo puede influenciarnos. Y sobre todas las cosas una puede aprender a respetarse, a sentir que no pasa nada si tal día no se quiere salir de la cama o tal otro te dan ganas de comerte una barra entera de chocolate.

Otra cosa que suele ayudar mucho según Miranda Gray es rememorar tu primera menstruación. Según ella (y yo lo comprobé en mi misma) la primera menstruación suele ser muy cercana a la fecha de nuestro cumpleaños, curioso ¿no? Este es un momento muy importante para la mujer, es cuando deja de ser niña y se apodera de su poder como mujer cíclica. Si tienes cerca otras mujeres que están en este proceso de reconocerse, haz una fiesta y celebra ese día como si fuera tu cumple, hazte regalos, mímate.

También es interesante observar a la luna. Ella es nuestra gran aliada, como una hermana/madre/amiga/hija que nos acompaña y nos apoya. Investiga sobre sus ciclos, obsérvala y aprende de ella. Puedes incluso hacer que tu ritmo se ajuste al de ella. Por ejemplo, poniendo cierta intención, puedes lograr solapar tu fase de ovulación con la luna llena, o con la luna nueva. Veras que no es lo mismo uno que el otro, su influencia en nosotras es muy grande, pero no lo veas como una imposición, es más bien una gran aliada. Aprovéchalo!  

Espero que disfrutes de este camino de autoexploración, y que al reconocerte como parte de la Naturaleza cíclica, recuperes tu poder que por nacimiento te corresponde.

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